Consejos prácticos para el verano en pacientes con EII: alimentación, protección solar y tratamiento
Recomendaciones de verano para pacientes con EII cuidando la alimentación, la piel y el tratamiento.
Con la llegada del buen tiempo y los viajes, el verano puede ser una época para disfrutar también para las personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), siempre que se adopten ciertas precauciones. Desde la Unidad de EII del Hospital La Fe, hemos reunido una serie de consejos prácticos sobre alimentación, exposición solar y manejo de la medicación.
Encontrarás pautas específicas según tu situación clínica, ya estés en remisión, presentes síntomas digestivos activos, tengas una ileostomía o sigas tratamiento con fármacos que aumentan el riesgo de lesiones cutáneas por el sol. También incluimos recomendaciones para mantener una adecuada hidratación, proteger la piel, conservar correctamente la medicación y viajar con seguridad.
El objetivo es que puedas disfrutar del verano con tranquilidad, minimizando riesgos y manteniendo tu tratamiento en las mejores condiciones.
Recomendaciones dietéticas
Pacientes en remisión sin problemas digestivos recientes
- Mantener una dieta variada, equilibrada y basada preferentemente en el patrón de dieta mediterránea.
- Priorizar alimentos frescos y limitar el consumo de ultraprocesados, bebidas azucaradas y comidas muy grasas.
- Hidratarse adecuadamente (2–2,5 litros de líquidos al día, salvo indicación médica diferente), especialmente durante los días de calor intenso.
- Evitar excesos de alcohol, comidas muy grasas o muy picantes, ya que pueden desencadenar síntomas digestivos en algunas personas sin que ello implique necesariamente un brote de la enfermedad.
- Aprovechar el consumo de frutas y verduras de temporada, bien lavadas y, si se viaja a zonas con menor seguridad sanitaria, preferiblemente peladas.
- Extremar las precauciones con buffets, hielo, alimentos crudos o poco cocinados y agua no embotellada cuando se viaje a países con mayor riesgo de gastroenteritis.
Pacientes con síntomas digestivos activos o antecedentes recientes de obstrucción o estenosis
- Realizar comidas de menor volumen y más frecuentes.
- Seguir una dieta pobre en residuos únicamente cuando exista una estenosis intestinal o haya sido recomendada por el especialista.
- Evitar semillas, frutos secos enteros, pieles duras y alimentos ricos en fibra insoluble durante los periodos con riesgo de suboclusión.
- Evitar comidas copiosas y muy grasas, ya que pueden aumentar la motilidad intestinal y favorecer el dolor o la diarrea.
Pacientes con ileostomía
- Prestar especial atención a la hidratación y a la reposición de sales minerales.
- En caso de pérdidas elevadas por el estoma, pueden ser necesarias soluciones de rehidratación oral, siguiendo las recomendaciones del equipo sanitario.
- Evitar alimentos muy fibrosos que puedan favorecer la obstrucción del estoma.
- Consultar con el especialista si aparecen signos de deshidratación como sed intensa, mareo, disminución de la cantidad de orina o debilidad.
Recomendaciones sobre el sol y la protección de la piel
Todos los pacientes
- Utilizar protector solar de amplio espectro (UVA/UVB) con factor de protección 50+ en la piel y protección específica para los labios.
- Aplicar el protector solar 20-30 minutos antes de la exposición y reaplicarlo cada dos horas o tras el baño o la sudoración intensa.
- Evitar la exposición solar directa durante las horas centrales del día (entre las 12:00 y las 16:00 horas).
- Utilizar gafas de sol homologadas, gorra o sombrero y, cuando sea posible, ropa ligera que cubra la piel.
Pacientes en tratamiento con fármacos fotosensibilizantes
- Las tiopurinas (azatioprina y 6-mercaptopurina) aumentan el riesgo de lesiones cutáneas y de cáncer de piel, por lo que requieren una fotoprotección especialmente estricta durante todo el año y, en particular, en verano.
- Algunos medicamentos, como el metotrexato o determinados antibióticos (por ejemplo, las tetraciclinas), pueden aumentar la sensibilidad al sol en algunos pacientes. Si estás en tratamiento con ellos, evita exposiciones prolongadas o intensas y sigue las recomendaciones de protección solar.
Pacientes en tratamiento con biológicos
- Los tratamientos biológicos utilizados actualmente en la EII no suelen aumentar de forma significativa la fotosensibilidad. Aun así, es recomendable mantener una adecuada protección solar y realizar un cuidado habitual de la piel.
Pacientes con brotes o inmunosupresión
- Evitar las quemaduras solares, ya que pueden favorecer procesos inflamatorios y aumentar el riesgo de complicaciones cutáneas.
- Extremar las medidas de protección física mediante ropa ligera de manga larga, tejidos con protección UV cuando sea posible y búsqueda de zonas de sombra.
- Realizar revisiones dermatológicas periódicas, especialmente en pacientes tratados con tiopurinas o si aparecen lesiones cutáneas nuevas o cambios en lunares.
Recomendaciones sobre la medicación
Cumplimiento del tratamiento
- No interrumpir el tratamiento durante las vacaciones, aunque te encuentres bien.
- Llevar medicación suficiente para todo el viaje y algunos días adicionales por si surgieran imprevistos.
- Conservar la medicación siguiendo las condiciones de temperatura y humedad indicadas por el fabricante.
Viajes
- Transportar siempre la medicación en el equipaje de mano cuando se viaje en avión.
- Llevar un informe médico actualizado o un justificante que incluya el diagnóstico y el tratamiento, especialmente si se transportan medicamentos inyectables.
- Disponer de un listado con la medicación habitual y las dosis, preferiblemente también traducido al idioma del país de destino.
- Identificar previamente hospitales o centros sanitarios con atención especializada en el lugar de destino.
- Valorar la contratación de un seguro médico de viaje cuando se viaje al extranjero o fuera de la cobertura sanitaria habitual.
Tratamientos biológicos
- Mantener la cadena de frío (entre 2 y 8 °C) durante el transporte y la estancia, utilizando neveras portátiles o dispositivos específicos cuando sea necesario.
- Planificar las fechas de administración para evitar tener que administrar el tratamiento en situaciones donde no puedan garantizarse unas condiciones adecuadas de conservación e higiene.
Tratamientos inmunosupresores
- Extremar las medidas de higiene para prevenir infecciones: lavado frecuente de manos, consumo de agua embotellada en países de riesgo y adecuada manipulación de los alimentos.
- Revisar con suficiente antelación las vacunas recomendadas antes de un viaje internacional.
- Recordar que algunos pacientes en tratamiento inmunosupresor o biológico no pueden recibir vacunas vivas, por lo que es importante consultar previamente con el especialista o con la unidad de vacunación.
¿Qué hacer si aparece diarrea durante un viaje?
La aparición de diarrea durante las vacaciones no siempre significa que la enfermedad esté en brote. Las gastroenteritis son más frecuentes en verano y pueden producir síntomas similares.
Consulta con un profesional sanitario si presentas fiebre, sangre en las heces, dolor intenso, vómitos persistentes, signos de deshidratación o si los síntomas no mejoran en pocos días. En algunos casos será necesario descartar una infección antes de atribuir los síntomas a una reactivación de la EII.
Recordar estas recomendaciones y adaptarlas a cada situación personal puede marcar la diferencia para disfrutar de un verano seguro y sin contratiempos. Ante cualquier duda, consulta siempre con tu equipo de Digestivo o con la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, ya que las recomendaciones pueden variar según el tipo de enfermedad, el tratamiento y las características de cada paciente.

