Preguntas Frecuentes

  • En un inicio de los síntomas y ante un nuevo diagnóstico, así como ante una introducción de un nuevo tratamiento o cambio del mismo es posible que su médico le solicite un número mayor de extracciones de sangre pero suele suceder que una vez pasan esas primeras etapas comentadas antes, este tipo de controles suelen solicitarse dependiendo de cada caso con un margen de 3-4 meses entre ellas. Incluso existen pacientes con un par de controles al año.

  • Son varias las determinaciones que se pueden solicitar con las muestras de heces. Pero sin duda la solicitada de forma más habitual es la calprotectina fecal, que en estos momentos en nuestro Hospital se solicita de forma rutinaria como parte del control y seguimiento de los pacientes. Esta prueba se lleva a cabo en el laboratorio de nuestro hospital. Se trata de detectar en las heces esa sustancia proteica liberada (la calprotectina) por los leucocitos(glóbulos blancos).  Este biomarcador que se detecta en heces se correlaciona con la  inflamación intestinal que aparece en la mucosa intestinal. 

    Al igual que sucede con otros marcadores analíticos aunque existen unos valores de referencia con un rango de “normalidad”, pero los resultados deben ser interpretados por un especialista ya que otros factores individuales pudieran modificar en cada caso el rango de la misma.

  • Los pacientes con EII, al igual que el resto, en algunos momentos pueden precisar tomar analgésicos  para controlar el dolor o quizá bajar la fiebre. En este caso les recomendamos que el tipo de fármacos a los que deben acudir para controlar estos síntomas, si no existen alergias por supuesto, son los analgésicos tipo paracetamol o metamizol (Nolotil ®). Evitando recurrir en la medida de lo posible a los antiinflamatorios no esteroideos, más conocidos como AINES, uno de los grupos farmacológicos más empleados en la automedicación en nuestro medio. Dentro de la familia de este gran grupo de fármacos nos encontramos medicamentos más clásicos tipo ibuprofeno, naproxeno, enantium, diclofenaco, etc; con todos ellos existe un riesgo de aparición de síntomas leves como diarrea o estreñimiento, dispepsia (sensación de digestiones pesadas, náuseas o malestar abdominal y dolor en “zona gástrica”) o complicaciones más graves como hemorragias digestivas, úlceras gastroduodenales y perforaciones del tubo digestivo.  Por todo ello respecto a este grupo de fármacos debemos ser prudentes, y más cuando se asocia a EII, pudiendo ser más susceptible para tener dichas complicaciones secundarias a la toma de AINES.

    Ante la necesidad médica imperiosa de precisar la toma de un AINE existen medicamentos dentro de este grupo con un menor riesgo de dichos efectos secundarios y/0 adversos, como por ejemplo el grupo de los coxib, y que resultan de elección en los pacientes de EII por su mejor perfil de seguridad que los AINES tradicionales. , sobre todo ante la necesidad de un uso más continuado. 

    IMPORTANTE RECORDAR que al igual que con el resto de la población, no es aconsejable recurrir a la automedicación. Siendo muy importante seguir las instrucciones médicas en cuanto a dosis y tiempos de uso.

Ensayos clínicos

  • Un ensayo clínico es cualquier estudio de investigación, llevado a cabo por investigadores y médicos para intentar dar respuestas a las preguntas sobre un nuevo tratamiento, medicamento o dispositivo que contribuirá a prevenir, detectar o tratar una enfermedad.

    Estos estudios van a permitir, también, saber si estos tratamientos son seguros y si son más eficaces que los tratamientos que hay hoy en día.

  • Cada ensayo clínico está diseñado de una manera y tiene unas peculiaridades diferentes, es por eso que la persona que vaya a participar en el estudio deba reunir todos los requisitos que se exponen.

    Dependiendo de la investigación que se busque así serán los criterios a cumplir por los participantes del estudio.

  • Lo que conocemos hasta ahora acerca de los medicamentos que recibimos es gracias a la participación de gente voluntaria en ensayos clínicos. Es necesario determinar la seguridad y eficacia de tratamientos nuevos o de nuevas maneras de utilizar los tratamientos ya conocidos.

    Participar en un ensayo clínico puede beneficiar al paciente que está participando así como beneficiar a futuros pacientes.

  • Esta pregunta se la hacen muchos pacientes antes de tomar la decisión de participar en un ensayo. La respuesta es sí. Se puede abandonar el ensayo en cualquier momento.

    Lo ideal sería que esto no ocurriera para que los datos se puedan obtener y evaluar, por eso es importante que el paciente adquiera toda la información necesaria antes de decidir si desea participar en el estudio que se le plantea.

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