Presentación de nutrición en EII

Son muchas las ocasiones, en la que los pacientes en la Consulta de Enfermería de EII plantean sus dudas referentes a temas de alimentación y nutrición en EII. Esta preocupación, que en la sociedad actual está tan presente como expresión de salud, en nuestros pacientes de acrecienta de forma entendible ya que la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) como sabemos afecta al tubo digestivo; y por tanto estos pacientes pueden tener carencias nutricionales importantes, pudiendo desembocar en situaciones de malnutrición.

Estas carencias pueden surgir en todas las fases de la enfermedad: en el debut, ante un momento de brote, en periodos de remisión; así como en situaciones especiales como el embarazo y periodos pre y postquirújicos. Esta característica, que por desgracia es frecuente en la EII, contribuye al incremento de la morbilidad.

Las herramientas con las que contamos para prevenir este tipo de carencias son controles analíticos metabólicos y junto a una correcta evaluación nutricional, por parte de los especialistas. Éstos tratarán de evitar que estas situación de déficit se produzca, o si lo hace corregirla lo antes posible. Las consecuencias que podemos observar ante este déficit o carencia de nutrientes serían, entre otras:

  • Pérdida de peso
  • Anemia
  • Enfermedad metabolismo óseo
  • Aumento del riesgo quirúrgico
  • Retraso del crecimiento y desarrollo en el caso de los niños y los adolescentes

Otorgando la importancia que la forma de alimentarnos tiene para nuestra salud y en definitiva para nuestra vida. Decidimos que este tema, que bien podría ocupar una gran parte de esta web, así como lo hace de nuestras consultas; debía estar presente en la I Jornada para pacientes con EII que organizamos el pasado 20 de mayo, con motivo de la celebración del día mundial de la EII.

Así fue como encargamos a Elisa Escorihuela (@EliEscorihuela de Nutt), diplomada en Nutrición y Dietética, la compleja tarea de abordar un tema que por sus amplios aspectos a tratar y por sus características claramente individuales, resultaba complicado hacerlo desde un prisma más general.

Hoy sabemos por vuestros comentarios y lo transmitido en las encuestas que rellenasteis esa mañana, que esta presentación os resultó satisfactoria e interesante, y es por ello que hemos tomado buena nota y la idea general que os gustaría disponer de más momentos con los especialistas para ahondar en este tema. De momento y hasta que esas nuevas oportunidades lleguen, os mostramos lo expuesto esa mañana.

Durante este exposición se intentó dar respuesta a alguno de los planteamientos que los pacientes nos habían hecho en consulta en multitud de ocasiones, y tan comunes como:

  • Por haberme diagnosticado de EII, ¿Tengo que modificar mi dieta?
  • ¿Qué alimentos puedo tomar?
  • ¿Qué alimentos me ayudan a reducir la inflamación?
  • ¿En qué me puede afectar la enfermedad?

El objetivo de la charla fue clarificar éstas y otras cuestiones importantes sobre relación entre nutrición y enfermedad inflamatoria intestinal entre aquellos pacientes con EII, familiares y presentes en la jornada.

Elisa remarcó la importancia de una dieta y una alimentación individualizada estudiando el caso de particular de cada paciente, adecuando la alimentación a las necesidades específicas de cada individuo, marcadas por el momento vital y situación y características de la enfermedad.

Dadas las características heterogéneas de los asistentes, parte de su exposición estuvo centrada en recomendaciones generales, insistiendo en el “conocido consejo médico” (a veces controvertido y no siempre entendido) de “usted vaya probando”. Si bien es cierto que para muchos resulta frustante, pero es una realidad que cada personaes diferente, y es bueno que así sea, porque eso nos hará concienciarnos de la importancia de “escuchar” a nuestro cuerpo para aprender a cuidarlo. La realidad, a día de hoy, es que no existen alimentos prohibidos para los pacientes que padecen EII.

Con todo ello, Elisa comentó las principales características de los alimentos aconsejados y desaconsejados; así como que alimentos compondrían una dieta astringente y/o una dieta pobre en residuos. Recomendando tan sólo adaptar nuestra alimentación en periodos de brote. En fase de brote, según particularidades como la severidad de este, la zona del tracto gastrointestinal afectado, del sexo, de la actividad física diaria y de la valoración nutricional específica del paciente en cada momento de la enfermedad, se harán recomendaciones más concretas e individualizadas.

Pero de nuevo como en tantas otras patologías la dieta mediterránea es la idónea para este tipo de afección ya que resulta una dieta equilibrada y variada favorece el bienestar y previene los déficits. En la práctica diaria podemos concluir que solo se retirarán los alimentos que aumenten los síntomas o aquellos que empeoren la mucosa intestinal. La dieta en la EII, al igual que en el resto de población, debe ser lo más equilibrada, variada y sana posible

Cada persona deberá valorar, con ayuda de los profesionales, los alimentos que en ese momento del curso de su enfermedad le sienten mejor. Lo recomendable, en la medida de lo posible, es disfrutar de la comida, mejorando el sabor, la presentación de los platos y los hábitos de vida saludables.

Vídeo de la presentación de nutrición en EII

Y como bien indican, una imagen vale más que mil palabras,… aquí os dejamos la presentación de Elisa de esa mañana, esperamos que os guste. Y nos dejéis vuestros comentarios y dudas.