Colonoscopio

Es un tubo flexible de alrededor de un centímetro de diámetro y de entre 122 y 183 cm de largo. De este tubo se disponen diferentes calibres y longitudes según la cavidad a explorar o si se existiera algún tipo de estrechamiento (estenosis) de la cavidad a explorar. El colonoscopio se introduce por el orificio anal y se puede hacer avanzar por todo el colon. Permite ver la capa más interna de la mucosa del intestino, pues dispone de una cámara de vídeo en su extremo cuya imagen se ve a través de un monitor.

Además, el tubo del colonoscopio cuenta con varios canales en su interior por donde se pueden introducir distintos instrumentos, y que permiten realizar pruebas diagnósticas como la toma de biopsias, o incluso realizar tratamientos como la extirpación de pólipos intestinales o tumores.