Colonoscopia

Consiste en una prueba médica invasiva, a día de hoy necesaria en el diagnóstico y seguimiento de los pacientes con EII. En la actualidad, es la técnica de elección para el estudio macroscópico del colon e íleon terminal, permitiendo además la obtención de muestras y realizar tratamiento de determinadas lesiones tumorales, inflamatorias y vasculares.

Se realiza la exploración visual con la ayuda del colonoscopio. Para realizar una colonoscopia es necesario que el intestino esté bien limpio de restos fecales. Para ello se requiere una preparación del colon por medio de unos laxantes que se toman por vía oral o por medio de enemas. Se trata de un procedimiento rutinario, pero al mismo tiempo complejo, que en ocasiones incluye la administración de sedoanalgesia por vía endovenosa y en algunos casos la realización de procedimientos terapéuticos de alto riesgo.

Se puede realizar visualizando diferentes tramos del intestino, cambiando de nombre según sea la distancia a explorar. La exploración más habitual en la EII, es la ileo-colonoscopia que permite visualizar la región final del intestino delgado (íleon terminal), en numerosas ocasiones afectada por la inflamación en la enfermedad de Crohn.

Recomendamos para ampliar esta información y la relacionada con las exploraciones endoscópicas visite la página de formación para pacientes con EII , en el portal web educainflamatoria, donde disponéis de un apartado específico que enumera todas las exploraciones y existen imágenes sobre lo explicado.